Historia
Los Toldos durante la guerra gaucha del General Güemes
Conocer nuestro pasado es fundamental para proyectarnos en el presente y moldear nuestro futuro. Los Toldos necesita conocer que ingresa en la historia, tal vez con mayor anticipación que otras áreas de la región, debido a que ya en el 1543, se habla de unos “toldos” a la orilla de un rio rojizo, donde habitaban chiriguanos y ocloyas.
INFORME ESPECIAL – A lo largo de los diferentes momentos en la guerra de la independencia en el norte del pais, frecuentemente, la zona del Alto Bermejo fue utilizado como lugar de paso, a veces fue el escenario de algunas batallas, escaramuzas en realidad, y cumplió el papel de reaprovisionamiento y retiro de las tropas. Entre 1810 y 1822, el transito de los ejércitos combatientes en el sur y el norte, se realizaba por el oeste de la alta cuenca del Bermejo.
El nombre de Los Toldos, Baritu, Padcaya, Guayabillas, Tariquia, Cuyambuyo, Cachimayo, etc. según consta en los diferentes archivos históricos, aparece mencionado en las distintas cartas que intercambiaban los comandantes realistas y comandantes del ejercito patriota que oportunamente ocupaban y se desplazaban por la zona.

Cartografía jesuítica el siglo XVII donde figura Los Toldos.
La posesión de los valles era estratégica, ya que desde allí las milicias gauchas podían eludir la persecución de las tropas realistas, como así también, marchar en auxilio o con refuerzos hacia la zona de Oran, Zenta o Los Toldos y desde estos lugares hacia Yavi u otros sitios adyacentes de la Puna. Los Toldos y Baritu fueron utilizados como lugar de instalación y aprovisionamiento para las tropas que debían hostigar las fuerzas realistas que avanzaban sobre Tarija y la Quebrada de Humahuaca.
Entre el año 1810 y 1822, ambos ejércitos, tanto el patriota como el español, transitaron por el área de la actual jurisdicción de Los Toldos en repetidas oportunidades, porque este valle era un lugar de paso entre Tarija y Oran (dos núcleos importantes en el conflicto) y porque les permitía el abastecimiento de los ejércitos, proporcionando ganado, caballada, pasturas, alimentos para las tropas, tejidos para las vestimentas de los soldados y maderas para las construcciones de los campamentos.

En el valle de Los Toldos se instalo el campamento de Lamadrid.
Desde Tucumán, Manuel Belgrano al mando del Ejercito del Norte, en apoyo al ejercito de Güemes envió tropas y animales y organiza un destacamento a las ordenes del Coronel Gregorio Araoz de Lamadrid.
En marzo de 1817, Lamadrid parte hacia su campaña contra la guerra de los invasores realistas, desde Tucumán hacia Yavi y Tarija; cuenta la historia que tomó el camino al “despoblado” por la Quebrada del Toro y siguió el antiguo camino incaico para incursionar a espaldas de los realistas, cortando sus comunicaciones con Potosí y Cochabamba, desde donde regresa a Tarija. El 15 de Abril de 1817, en la histórica Batalla de La Tablada (Tarija) Lamadrid, al mando de 150 hombres, sitió y ocupo la ciudad de Tarija tomando prisioneros a 3 tenientes coroneles, 17 oficiales y un gran parque de artillería. En el mes de Junio, Lamadrid instala sus cuarteles en el valle de Los Toldos, bautizando a su campamento como “Villa de Madrid”, desde donde hostiga a los españoles instalados en Tarija.
Ya establecido en Los Toldos el campamento de Lamadrid, llego el medico Juan Hougham, enviado por Belgrano, para asistir a los heridos y demás enfermos, como así también un oficial con ocho cargas de municiones, dos mil pesos en plata y otros auxilios que le mandaba el Gral. Belgrano.

El coronel Gregorio Araoz de Lamadrid.
Siguió aquella epopeya, batallando sin parar y regresando a Tucumán con 386 soldados, ya que se le fueron sumando voluntarios en el camino. Posterior a esto, Belgrano lo ascendió a Coronel y es de destacar que aquel patriota que lucho por la independencia instalo su cuartel general en el campo de toldos y permaneciendo allí cinco meses.
Ante el ingreso de los españoles por la Quebrada de Humahuaca hacia Baritu, en un intento de cortar su retirada, Lamadrid toma la decisión de destruir su campamento en Los Toldos, y logra eludirlos para así concretar el repliegue de sus tropas siguiendo la antigua ruta del rio Bermejo rumbo a Oran, y proseguir desde allí por el rio del valle hacia Tucumán.